Hábitos posturales e HipoPilates

Hábitos posturales e HipoPilates

La importancia de una buena postura y cómo nos puede ayudar HipoPilates

En la sociedad actual predomina un estilo de vida básicamente sedentario. Algunos permanecemos largas jornadas laborales en una silla frente a un ordenador día tras día. Si nos desplazamos en coche al trabajo o al centro de estudio, podemos llegar a estar hasta 4 horas diarias conduciendo. Incluso los más jóvenes de la casa pasan horas en el sofa mirando la televisión o jugando a la consola. Cuando pasamos tantas horas al día sentados, es muy difícil mantener siempre una buena postura corporal, y casi siempre acabamos adoptando posiciones inadecuadas.

 

¿Qué es una posición inadecuada?

Una posición inadecuada o, lo que es lo mismo, una mala postura, es aquella en la que las diferentes partes de nuestro cuerpo: músculos, articulaciones y órganos se encuentran en una posición diferente a la que deberían estar.

Algunas malas posturas son muy frecuentes y producen dolores o patologías que muchos de nosotros sufrimos. Un ejemplo de ellas es la anteposición de la cabeza,  que supone la flexión de las cervicales y la consecuente sobrecarga de esta zona. Otra mala postura común consiste en rectificar la zona lumbar, eliminando la curvatura que se produce naturalmente, lo cual supone la acumulación de tensiones en la parte baja de nuestra espalda. Un último ejemplo, del cual tal vez seamos menos conscientes pero que afecta a una parte importante de la población, es la extensión de la muñeca mantenida por uso del ratón del ordenador, lo que puede supone un atrapamiento del nervio a nivel del canal carpiano.

Pero nuestro cuerpo es inteligente, y cuando hay una mala posición intenta reequilibrarse creando compensaciones. Dichas compensaciones pueden ser variaciones del eje de movimiento de una articulación o bien activaciones musculares. Volviendo al ejemplo de las cervicales: si pasamos muchas horas con las cervicales flexionadas (mirando la pantalla del móvil, tal vez), la columna vertebral pasa a estar en una mala posición. Como está claro que no podemos ir por la vida mirando al suelo, los músculos de la parte posterior de las cervicales harán un sobreesfuerzo para reequilibrarse y llevar la cabeza mirando hacia al frente, creando así una patología en la musculatura sin que el origen sea realmente la musculatura en sí.

 

¿Cómo puede ayudar HipoPilates a mejorar tu postura?

A través de la práctica de HipoPilates se proporcionan estímulos al cuerpo para recordarle dónde está el equilibrio y cuál es una buena postura.

Durante las sesiones, se insiste una y otra vez en los diferentes aspectos cruciales para una buena alineación para que luego tu cuerpo recuerde esas directrices y se reconduzca, promoviendo así una mejora en los hábitos posturales.

 

¿Cuándo hay una buena alineación?

La correcta alineación se da cuando diferentes sistemas de nuestro cuerpo trabajan de forma coordinada, siendo los sistemas de los que hablamos el sistema nervioso, el sistema óseo y el sistema muscular.

Por eso, con HipoPilates se trabaja por un lado la conciencia corporal (que nos ayuda sobretodo a visualizar el sistema óseo), el equilibrio (siendo el sistema nervioso un parte crucial) los estiramientos activos y analíticos de los musculatura (sobretodo, sistema muscular) y la tonificación de los músculos profundos (correlación entre los tres sistemas).

Por último, es importante tener en cuenta que, en muchas ocasiones, la postura o mala postura también puede verse influida a por cargas emocionales y una mala nutrición. Ambos factores pueden ser causa de la atrofia del sistema muscular, que provoca, entre otras consecuencias, sobrecarga de la musculatura o del sistema óseo. Es por eso que durante las sesiones de HipoPilates también se darán consejos de alimentación y de gestión del estrés cuando se crea oportuno.

El movimiento es terapia